Al participar en el Congreso de Tecnologías Educativas, el experto de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) dijo que se requiere la aplicación de modelos flexibles centrados en los alumnos y el diseño de programas de estudio basados en las particularidades de cada licenciatura.
Expuso que la academia de la llamada era de la información debe potenciar un perfil de alumno participativo en el proceso de enseñanza, dada la condición de nativo digital de éste último.
El profesorado “necesita un cambio fundamental en la manera de interactuar con los alumnos”, afirmó el experto en estudios organizaciones al dictar la conferencia magistral Tecnología educativa, modelos innovadores y gestión del conocimiento.
“Más allá de la tecnología, que es sólo un medio, la verdadera relevancia radica en su uso, el cual es competencia del análisis pedagógico y de la formulación de nuevos modelos educativos y nuevas formas de interacción al interior de las aulas”, explicó.
“Lo importante no son los dispositivos tecnológicos, ya no es el capital tangible lo que más produce, lo de mayor rentabilidad es el capital intangible: el capital cognitivo, organizacional y de vinculación”, entre los cuerpos académicos y estudiantil, reafirmó.
Al abordar la brecha tecnológica entre alumnos y profesores y la falta de inclusión de las nuevas tecnologías en la enseñanza de las asignaturas, Solís Pérez comentó que “algunas universidades han optado por el relevo generacional en su plantilla académica” y otras por la impartición de cursos o diplomados de capacitación.
Solís Pérez consideró que se debe llevar a cabo un cambio en el paradigma de pensamiento del profesorado: los académicos “deben contar con la capacidad de modificar sus modelos mentales, esquemas de pensamiento y de visión del mundo para vincular la tendencia de actualizarse profesionalmente”.
A partir de ahí, agregó, “se podrán diseñar estrategias para modificar las habilidades personales de nuestros profesores, así como reacomodar las relaciones entre alumnos y maestros y sus formas de vincularse y agruparse; ante todo debe ser un proceso participativo”. Notimex

Ciudad de México.













