Desde hace un año, numerosas startups especializadas en la inteligencia artificial y el “machine-learning” -el aprendizaje de máquinas al contacto con los hombres- se han estado desarrollando.
Creada en 2015 por tres ingenieros la escuela politécnica, Julie Desk, una asistente personal con inteligencia artificial, recaudó a principios de marzo la cantidad de 600 000 euros en el fondo Smart Investment for Disruptive Entrepreneurs (SIDE), que apoya a las startps tech y digitales. Esta startup -precursora en el ámbito de la inteligencia artificial en Francia- quiere ser “un protagonista clave de la nueva revolución de interfaces Hombre-Máquina”, asegura Julien Hobeika, Presidente y Director General de la empresa.
La startup Jam, lanzada en abril de 2015 por la empresaria Marjolaine Grondin, se ha caracterizado también por su creciente éxito. El pasado mes de enero, Jam recaudó un millón de euros con el fondo de inversión ISAI, especializado en sociedades de Internet. Concebido en particular para los estudiantes, Jam es un “socio y amigo” que responde por SMS a todas sus peticiones: el programa permite encontrar una idea de regalo, el bar más cercano con una “happy hour”, prácticas profesionales, un apartamento u horarios de las funciones de cine.
Las startups Wiidii, TellMePlus, AntVoice o incluso Regaind han multiplicado también excelentes recaudaciones de fondos durante estos últimos meses, dando fe así que la inteligencia artificial en Francia avanza viento en popa.
Redacción C21

Ciudad de México. Para hacer frente a los gigantes estadounidenses, Francia -que cuenta con ingenieros altamente calificados y muy interesados por las tecnologías futuristas- destaca ampliamente en este rubro.













