Ready Player One, la exitosa novela de ciencia ficción de Ernest Cline, adaptada para la pantalla grande por Steven Spielberg, tiene lugar en una futuro distópico en el que los personajes interactúan en un entorno virtual con un mundo de cultura pop del pasado. Con el desarrollo acelerado de la realidad virtual (RV), estos dos mundos se encuentran en la realidad actual con la ayuda de Sansar Studios y HTC Vive.
Ready Player One sigue el viaje de Wade Watts, un adolescente en el año 2044 que se conecta al OASIS, un universo de RV socialmente conectado en el que puede escapar de su sociedad problemática. Aquí, busca un huevo de Pascua que dejó escondido el creador del OASIS antes de su muerte, quien tenía afinidad por la cultura pop de los años 80.
“Creo que se convirtió en una lectura obligatoria para aquellos que trabajaban en productos de realidad virtual” señaló Ryan Hoopingarner, director ejecutivo de mercadotecnia de realidad virtual en HTC. Se utilizaron los lentes de realidad virtual HTC Vive durante la filmación, para ayudar a Spielberg, a su equipo y al reparto, a entender cómo interactuarían los personajes en las escenas.
Dado a que el OASIS sirve como sociedad virtual en el mundo de Ready Player One, hizo sentido para Intel asociarse con Sansar — la extensión de realidad virtual de Linden Labs que creó la plataforma innovadora Second Life — para implementar un entorno envolvente en el mundo real.
“Cuando vimos cómo funcionaba el espacio como el lugar de reunión de los gunters (cazadores de huevos de Pascua) en el libro y la película, nos dimos cuenta que construir el taller de Aech en la plataforma Sansar lo haría cobrar vida de una forma muy convincente,” manifestó Lisa Watts, Directora de Mercadotecnia de Realidad Virtual de Intel.
Para generar emoción por la película, Sansar creó una experiencia de realidad virtual explorando el taller virtual, que servía de lugar de reunión, de Aech, el mejor amigo de Wade.
Aun cuando la ambientación de la película está repleta de colores deslumbrantes y de increíbles escenarios de imágenes generadas por computadora (CGI, por sus siglas en inglés), el Taller de Aech es el que proporciona un trampolín social y un paraíso de nerds comprensible. Lleno de elementos nostálgicos como la cápsula espacial EVA de la película 2001:Una Odisea del Espacio, el robot del Gigante de Hierro, e incluso el automóvil del papá de Cameron en Todo en un Día— este lugar de reunión de realidad virtual conecta el OASIS con el mundo real.
Creando un mundo realista
Para el taller de Aech, Sansar tomó los elementos reales construidos por Industrial Light and Magic — la vanguardia de los efectos visuales de Hollywood. El equipo de Sansar estudió en los cuadros renderizados de la película terminada para iluminación, pistas sobre el diseño real del espacio y el ambiente general, para mapear una experiencia de realidad virtual a escala de sala, que fuera fiel a la película, y además permitió que los usuarios exploraran el entorno.
“Retamos a Sansar Studios a que construyeran el taller a tiempo para compartirlo con el mundo en la Exposición de Electrónica de Consumo (CES) 2018”, precisó Watts, y agregó que el equipo se basó en las tecnologías más recientes para hacerlo posible. “La cantidad de datos que necesitaban procesarse y renderizarse era considerable, y le dimos al equipo sólo cinco semanas para que terminaran de construir todo”.
Como las tomas del taller sirven para un fin específico en la narrativa de Ready Player One, Sansar tuvo que desarrollar un espacio lógico que armonizara con las partes de CGI de la historia, al tiempo que le brindaran al usuario una sensación natural.
“Tuvimos que construirlo a 360 grados completamente, mientras que, en la película, sólo lo preparan y pulen para que corresponda al ángulo exacto de la toma, como fue planeado por Spielberg y su equipo,” explicó Jason Gholston, titular de Sansar Studios.
Una forma en que lo logra Sansar es a través de la imitación de escala. Por ejemplo, la bicicleta de Pee Wee Herman, ofrece un punto de referencia del tamaño y la dimensión que puede entender la mayor parte de las personas.
“Al asegurar que la bicicleta estuviera realmente detallada, que la altura de los escalones corresponda a la estructura típica de los escalones para un ser humano — de repente uno se siente inmediatamente como si estuviera en un espacio que tiene una escala humana realista. Eso verdaderamente ayuda a vender la ilusión de que estás en otro lugar”.
Redacción C21














