Sin embargo, por “falta de una cultura empresarial” en los nuevos emprendedores, el 70 % de las nuevas Mipymes no llegan al tercer año de vida, frustrando, consecuentemente, sueños y ambiciones familiares, así como también incide negativamente en un menor desarrollo de la sociedad y de la economía nacional en su conjunto.
En el estudio “Empresas Familiares en México: El desafío de crecer, madurar y permanecer” realizado por la firma KPMG, consultora en reingeniería, estudios, procesos y de desarrollo empresarial, apunta también que entre los factores que afectan el buen desarrollo de las Mipymes familiares –cada año se forman aproximadamente 400 mil unidades de producción con un futuro incierto-, es la “falta de una planeación estratégica y de una estructura de Gobierno Corporativo”, principalmente.
El consultor empresarial, Jesús González, socio a cargo de la Política de Sostenibilidad, Gestión de Riesgos y Gobierno Corporativo y vocero oficial de KPMG en México, en conferencia de prensa realizada el pasado 18 del presente mes, resaltó que todos los datos que contiene el estudio sobre las Mipymes Familiares, están fundamentadas en datos publicados por el INEGI y de los resultados de una encuesta realizada entre 200 directivos, gerentes y accionistas de otras tantas Mipymes.
En su exposición, el vocero de KPMG, sostiene que la falta de un marco de Gobierno Corporativo en las empresa familiares, se refleja en las Mipymes al preferir contratar empleados y directivos familiares por encima de una evaluación de aptitud y capacidad profesional, lo que ha incidido, entre otros factores negativos, a que en México, “alrededor de 70 % de los nuevos negocios no llegan al tercer año de vida”, con las consecuencias sociales y económicas correspondientes.
“Una situación frecuente y compleja en las empresas familiares, donde el capital y las ideas provienen de un grupo cercano (padres, hijos, hermanos …), es que se espera que participen como socios o empleados. Aunque no sepan mucho del negocio, quizá prefieren parientes a empleados contratados, por la confianza y por el deseo de apuntalar su futuro”, dice el vocero de l KPMG. En la encuesta –detalla-, se aprecia esta tendencia con un 56 % de empresas que contratan hasta cuatro socios o familiares; muy pocas (18 %) tienen un propietario solitario; y 26 % reclutan más de cuatro y hasta diez consanguíneos”, puntualizó irónicamente, Jesús González.
Más adelante, da más datos sobre la preferencia en los familiares y la disociación con los trabajadores.
Por ejemplo, ante la pregunta, ¿su personal no familiar está identificado, evaluado y existen mecanismos de retención en caso de ser un elemento de valor?
La respuesta de los encuestados fue: El 61 % contestó que no o que parcialmente, es decir, la contribución de esos trabajadores no está identificada ni valorada, y para ellos, no existen mecanismos formales de retención.
Otro de los relevantes de la encuesta, y que refleja claramente la incultura empresarial de los directivos de Mipymes, y la ausencia total de un Gobierno Corporativo, es dicen desconocer su posición accionista y su valor de capital de las mismas. “El 30 % de los entrevistados afirman desconocer su porcentaje o participación en las acciones y, por lo tanto, el valor de su propiedad”. Agrega: “Tampoco existe mucha claridad (sólo 16 %) sobre los métodos para estimar el valor de las acciones y el modelo de salida para quien ha decidido desligarse de la empresa”.
Por último, pidió a los periodistas presentes en la citada conferencia para entender la magnitud del problema que tienen las Mipymes Familiares, y se exhorte tanto a los nuevos emprendedores como a los integrantes de las unidades de producción, a las organizaciones empresariales, a la sociedad civil, a las instituciones de gobierno y legislativas para evitar la gran mortandad de micro, pequeñas, medianas y grandes empresas familiares, capacitándolas profesionalmente en la administración profesional de sus empresas.
Sostiene: “Es indispensable que los familiares participen en la empresa en una condición competitiva, no por obligación o sentimentalismo, y deben ser medidos y remunerados como los demás, por sus resultados y su capacidad de desarrollar valor en los negocios”.
Sobre la encuesta, el vocero de KPMG, Jesús González, con experiencia internacional en líder de proyectos empresariales, de diversa índole, tanto en España, Cuba, Chile y Estados Unidos, informó que la riqueza de datos de la encuesta, se basa en que se entrevistó a 200 directores y altos ejecutivos de empresas familiares en México en el último trimestre del 2012 y primer semestre de 2013. Las industrias de los encuestados son: Servicios (40 %), Comercio (19 %), Construcción (7 %), Entretenimiento (3 %) y otros (11 %).
También destacó que en la encuesta están presentes diferentes tamaños de negocios, destacando el hecho de que el 37 % de quienes responden son directivos de empresas con más de 500 empleados, clasificadas como grandes. El ambiente de operación de estas compañías es de 52 % regional/nacional, 30 % internacional y 18 % local.















