El punto es que, incluso, aunque mostremos aspectos de nuestra vida que en un momento dado nos interesa que sean públicos, que queremos presumir pues, en otras circunstancias puede resultar catastrófico. Sobre todo si tomamos en cuenta que nuestra vida social es un asunto vital, veáse como se le quiera ver.
Tan es así que sobran los ejemplos en la vida de los adultos, y también en la de los adolecentes donde se reclama un "empezar de nuevo", reinicio fresco.
Para el adolescente, publicar en Facebook resulta una puerta incómoda si sus padres y familiares también tienen acceso a sus momentos.
Afortunadamente hay nuevas pltaformas sociales con un sentido mas respetuoso hacia sus usuarios en relación a privacidad. Analicemos el caso de Snapchat (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.snapchat.android&hl=en)
El concepto de Snapchat es simple. Los usuarios envían a través de una interface tipo chat sus fotos y comentarios y pasado un corto periodo de tiempo el material es borrado. Además, si el dueño del dispositivo toma un screen-shoot Snapchat le avisa al que envió la foto sobre esta acción, lo que, de acuerdo a la ética digital para generar confianza, pudiera estar considerado como inapropiado.
Claro que es posible sacar una foto a un celular desde otro celular... finalmente las fotos desplegadas, son imagenes y se pueden fotografiar. Sin embargo Snapchat se ha adueñado de una porcion pequeña, pero significativa del ámbito de las redes sociales.
Y mejor aún: Snapchat no se dejó comprar por Facebook.
Esto y mas fue lo que presentó Ray Valdes como ejemplo de software innovador en su ponencia "Prácticas Exitosas de los Equipos Web de Alto Rendimiento" durante el evento "Gartner CIO & IT Executive Latin America Summit 2015" en la Ciudad de México, el 9 de Septiembre de 2015.















