Si miramos al futuro, esperamos que el crecimiento siga desacelerándose en la Eurozona. Y si bien los rumores sobre una caída doble se han centrado hasta ahora en la economía de los Estados Unidos, las condiciones de la Eurozona en el corto plazo están peor, tanto por la desaceleración de la actividad mundial que está afectando a exportadores como Alemania, como por una demanda interna que no para de debilitarse, producto de las medidas de austeridad por parte de los países deficitarios, y un ciclo de inventarios que parece haber seguido su curso mucho más rápido que su homónimo estadounidense.
Los PMI manufactureros que se publican en Europa aún parecen sólidos, y el de la Eurozona en 54.6, sugiere que el crecimiento se va a acelerar hasta el 2.5% interanual del 1.9% actual. Pero a la vista de los obstáculos indicados anteriormente, no esperamos que el crecimiento se acelere mucho. Más bien, prevemos que el crecimiento suba lentamente hasta el 2% en el cuarto trimestre, y que luego empiece a bajar interanualmente. La previsión de que el crecimiento ha tocado techo más o menos, se ve respaldada por los resultados del sector servicios, en el que el PMI está actualmente en 53.3, después de haberse movido entorno a 55 durante el último semestre. La bajada en el sector servicios es coherente con el crecimiento de apenas un 1.8% en el cuarto trimestre.
En los Estados Unidos, en tanto, el empleo parece preparado para aguantar el ritmo, que no es lo suficientemente fuerte como para que veamos un claro movimiento a la baja en la tasa de desempleo. El informe de octubre fue sorprendentemente bueno, si nos fijamos en la encuesta del Empleo (puestos de trabajo). Los puestos no agrícolas aumentaron en 151,000, con 159,000 provenientes del vital sector privado, lo que significa que el sector público contribuyó con una pérdida de 8,000 empleos. Las horas semanales, 34.3 desde 34.2, y los salarios por hora, el 0.2% intermensual, también han mejorado, y como representación de los ingresos de trabajo, suponen una mejora. No obstante, la encuesta sobre la vivienda no ha sido tan positiva; de hecho, la única razón por la que la tasa de desempleo se ha mantenido en el 9.6% es que la tasa de participación volvió a caer: esta vez, hasta un 64.5% desde el 64.7%. En otras palabras, si bien 330,000 han perdido su puesto de trabajo según la encuesta, 254,000 de las mismas personas salieron del mercado laboral, lo que sometió a la tasa de desempleo a presión bajista. La proporción empleo-población también ha bajado hasta el 58.3%, solo un punto por encima del mínimo del 58.2% de diciembre de 2009. No veíamos una proporción tan baja desde 1983, lo que supone que la población depende de los datos más bajos en varias décadas como soporte.
En nuestra opinión, el conflictivo mensaje que ofrecen las dos encuestas y otros indicadores vinculados con el empleo sugieren que los ingresos por trabajo van a bajar ligeramente en los próximos meses. No obstante, la estacionalidad por la contratación durante la campaña navideña es un factor desconocido que podría influir en el informe de noviembre, que se prevé que se publique el 3 de diciembre.
Para acceder al informe de previsiones macro de Saxo Bank en formato descargable y ver predicciones de los principales datos para los EE.UU., Canadá, Japón, Australia, la Eurozona y el Reino Unido, haga clic aquí.
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