En México los trastornos de ansiedad como la fobia ocupan el segundo lugar entre las perturbaciones mentales; de cada 100 pacientes, seis son atendidos por temores irracionales en los servicios de Psiquiatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Los trastornos del comportamiento no sólo atacan a un sector enfermo de la población, sino también alcanzan a niños, adolescentes, mujeres y hombres y la ansiedad es la principal, pues entre 22 y 34 por ciento de quienes solicitan atención psiquiátrica lo hacen aquejados por ese mal, señaló la UNAM en un comunicado.
De ahí la tarea de diseñar pruebas que midan con precisión los niveles de ese padecimiento, sean generales o específicos hacia ciertos temas, como la muerte u otros relativos al consumo de drogas, la violencia familiar o algún problema de salud crónico-degenerativo.
María del Rocío Hernández Pozo, académica de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, precisó que el software permite medir mediante el paradigma emocional de Stroop (prueba discriminativa a través de la computadora personal, que se aplica sin que se dé cuenta el sujeto), qué tan preocupado está el paciente por determinadas cuestiones.
Explicó que se ha estudiado a pacientes con males oncológicos, para saber qué tanto se inquietan por su afección y para ello se utilizan palabras asociadas que pueden tener carga positiva, negativa o neutra, recalcó.
Así, abundó, es posible detectar sin que los afectados se enteren qué tanto se deteriora su ejecución por estar inquietos, dijo la también encargada del Laboratorio de Conducta Humana Compleja, adscrito al Proyecto de Investigación sobre Aprendizaje Humano.
El psicólogo clínico puede descubrir a través de una entrevista cuál es el problema de una persona que fue secuestrada y que presenta un síndrome de estrés postraumático, expuso.
Sin embargo, con los instrumentos desarrollados por los universitarios se pueden obtener los mismos resultados, sin interrogar al afectado. Sólo se requiere de una prueba discriminativa que toma aproximadamente ocho minutos, subrayó.
La experta detalló que con dicha prueba se puede definir qué tanto se agita la persona ante determinados temas. Para ello utiliza dos tipos más de mediciones: autoreporte, tipo cuestionario, y de reactividad fisiológica, con la toma de presión y pulso antes y después del examen.
Es tal el grado de exactitud, que existen estudios publicados tanto por quienes colaboran en el proyecto como por expertos en Estados Unidos y de otras latitudes.
Existe un comportamiento ordenado en estos indicadores, que permite generar un diagnóstico completo, no sólo de lo que dice la persona, sino de su reacción, puntualizó.
Según el National Institute of Mental Health, de Estados Unidos, la ansiedad suele ser una emoción útil, porque anima al ser humano a enfrentarse a determinadas situaciones; es una reacción normal al estrés, pero se convierte en trastorno cuando se vuelve excesiva, y en un temor irracional ante situaciones cotidianas.
Ciudad de México.- Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollan pruebas para medir con precisión los niveles de ansiedad de una persona ante circunstancias específicas o temas como la muerte, las drogas, la violencia familiar, entre otros.