De acuerdo con la firma McAfee, "existe una desconexión importante entre lo que hacen en línea y lo que sus padres creen que hacen. Los jóvenes aún tienen comportamientos riesgosos y ocultan esta actividad a sus padres de varias maneras".
Un estudio realizado en Estados Unidos revela que 46 por ciento de los adolescentes y adultos jóvenes reconoce que cambiaría su comportamiento si supiera que sus padres lo observan, refiere la compañía de soluciones de antivirus.
Destaca que 62 por ciento de los padres no cree que sus hijos se puedan meter en graves problemas en línea y 80 por ciento no sabe cómo averiguar qué hacen sus hijos en Internet.
"La mayoría de los padres, 74 por ciento, simplemente se sienten frustrados y reconocen que no tienen ni el tiempo ni la energía para seguir el ritmo a sus hijos y solo esperan lo mejor".
Y es que aunque 39 por ciento de los padres intenta examinar el comportamiento en línea de sus hijos con controles parentales, los adolescentes con más conocimiento en tecnología se aprovechan de las limitaciones tecnológicas de sus progenitores y evitan la vigilancia.
Del 41 por ciento de los preadolescentes, es decir, niños entre 10 y 12 años de edad, a los que sus padres han establecido contraseñas para sus aplicaciones móviles, 92 por ciento de ellos conoce las contraseñas.
"Más de la mitad de los padres de preadolescentes cree que sus hijos no conocen las contraseñas, esto puede llevar a tener una conducta en un teléfono móvil que no se puede controlar fácilmente y a compromisos no deseados, así como también a cuentas de altos costos, cuando no se supervisa".
McAfee subraya que 71 por ciento de los padres cree que ha tenido conversaciones con sus hijos sobre un comportamiento en línea adecuado, mientras que sólo 44 por ciento de los jóvenes está de acuerdo con ello.
Esto implica que haya la necesidad de que existan conversaciones más directas con los adolescentes sobre cómo vivir seguros en línea, de una forma que influya claramente en su comportamiento y lo modifique.
Entre las actividades que los padres creen saber del comportamiento en línea de sus hijos están el tiempo que dedican a Internet, ya que mientras piensan que sólo dedican un par de horas al día, 25 por ciento de los adolescentes pasa en promedio de cinco a seis horas diarias.
Asimismo, 83 por ciento de los padres desconoce que sus hijos publican direcciones de correo electrónico y sólo 12 de ellos sabe que comparten información personal, como con quién están saliendo.
"Los adolescentes creen que los sitios de redes sociales son seguros, por lo que publican información personal sin que sus padres lo sepan; 86 por ciento cree que estos sitios son seguros, por lo que publican información como correos electrónicos y actividades personales", advierte la firma. Notimex
Ciudad de México.