El uso de la urna electrónica es ya común desde hace 20 años en países de la Unión Europea, en Estados Unidos, y en Brasil. Entre otras ventajas, permite llegar a comunidades alejadas de las urbes. En México, el avance es incipiente, pues solamente el estado de Coahuila puso en marcha su aplicación para efectos vinculantes desde 2005 y ahora en 2008, con resultados fructíferos, dijo Téllez Valdés, quien también participó como observador electoral en dichos comicios.
La posibilidad de utilizar medios electrónicos para recabar votos en el país está contemplada en el artículo 31 de la ley electoral de 19 de diciembre de 1911, que señalaba que la votación podría recogerse por medio de máquinas automáticas, sin embargo, la desconfianza que genera este instrumento es una de las razones por las que aún no se emplean, refirió el investigador, con 28 años de experiencia en los temas del Derecho y Nuevas Tecnologías.
Algunos institutos electorales, como el de San Luis Potosí y del Distrito Federal, han tratado de aplicarlos a modo de prueba, pero aún no han podido establecerlos de manera definitiva, añadió.
Comentó que voto electrónico cuenta con varias ventaje, por ejemplo, que puede ser remoto o a distancia; presencial o, incluso, a través de un celular, sistema de tv por cable, PDA, o por Internet, además de que representa la posibilidad de abatir los altos índices de abstencionismo; otra ventaja radica en que podrían participar los mexicanos en el extranjero.
Aunque el principal beneficio radica en la disminución de los costos de las elecciones, pese a su inversión inicial. Con el uso de la tecnología se tendría un ahorro ecológico sustancial, pues se terminaría con la impresión de millones de boletas, abundó.
Entre los principales detractores del empleo del voto electrónico, figuran los partidos políticos, no obstante que el uso de estas máquinas evitaría la posibilidad de manipular los resultados con dispositivos técnicos, sostuvo el especialista.
En este sentido, dijo que tampoco las autoridades federales electorales y estatales han mostrado un verdadero interés por implementar esta tecnología, lo cual calificó como lamentable en virtud de que desconocen su verdadero potencial; sin embargo, el doctor Téllez Valdés, dijo que no descarta que en un futuro se convierta en un instrumento de uso cotidiana debido a la fulidez en el proceso y la disminución de errores, concluyó.