El candidato explicó que su implementación será a través del área de protección civil, pues de esta manera es como se puede hacer el mejor uso del mismo.
Al evento fueron invitados todos los candidatos que contienden por la alcaldía de la Cuauhtémoc y sólo asistieron Lozano y Dalia Bravo, candidata a Diputada Federal por el Distrito 12 de la Cuauhtémoc por la coalición PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, quienes mostraron su admiración al joven ingeniero civil, quien es un emprendedor en un proyecto innovador al que invirtió 8 años de trabajo de investigación y más de 12 millones de pesos.
“Queremos dar las gracias al candidato Humberto Lozano porque fue el único que respondió a la convocatoria que lanzamos hace dos semanas para que vinieran a ver el dispositivo y mostrarles el proyecto, esto con la idea de que lo puedan implementar en Cuauhtémoc y salvar vidas”, expresó Vela.
Por su parte el candidato por la Ciudad de México al Frente, expresó su reconocimiento al trabajo del joven inventor, a la vez que su alegría por saber que es también nacido en la demarcación.
Es importante señalar que el Ingeniero Lozano, antes de ser candidato, fue Subcomisionado en la Comisión para la Reconstrucción, Recuperación y Transformación de la CDMX, organismo que atiende a las personas afectadas por los sismos del 2017, de ahí su interés por este tipo de proyectos, ya que conoce muy de cerca la necesidades de la gente ante este tipo de desastres.
Por otro lado, cabe resaltar que esta capsula de salvamento fue dada a conocer al público al día siguiente del terremoto del 7 de septiembre, de ese tiempo a la fecha, el Ingeniero Vela se ha dedicado promoverla a través de su empresa Andrómeda Instrument, con la finalidad de salvar vidas y continuar desarrollando proyectos que ayuden a la gente.
El dispositivo aumenta altamente la probabilidad de sobrevivencia del tripulante ante un colapso hipotético del inmueble. Está compuesto con materiales de la industria aeroespacial como son resinas, aleaciones de acero y estaño, y fibra de carbón, que en conjunto actúan con diferentes fuerzas mecánicas para que aguanten las diferentes cargas gravitacionales de un inmueble colapsado por un terremoto.
Es para una sola persona, mide 80 cm de ancho por dos metros de altura y cuenta con un GPS para su localización, una batería de litio, un banco de alimentos a base de amaranto, un banco de agua gelada que viene dosificada en sobres al vacío y un compartimiento de heces fecales. Su abastecimiento es de 30 a 40 días, y cumple la cuarentena que exige la normatividad de la OMS a nivel mundial. El proyecto recibió el premio de la ONU en el tema de Resilencia ante desastres naturales en el 2017, en Viggiano, Italia.
Redacción C21