El buen desempeño del grupo en todos los países donde tiene presencia se debe principalmente al crecimiento en su cartera de clientes y el número de créditos emitidos. Así también, la cartera vencida se ha mantenido estable, el deterioro se ha reducido y los costos de operación se encuentran bajo control.
Con tres semanas por delante antes de que finalice 2010, los resultados de IPF están en línea con las expectativas iniciales, lo cual es motivo de gran orgullo y satisfacción para todo el grupo.
Uno de los mejores ejemplos es el crecimiento esperado para IPF derivado de la reducción de la tasa del impuesto empresarial en Hungría, la cual será del 19% a 10% a partir de 2013. Este reajuste permitirá al grupo amortizar entre 4 y 5 millones de libras esterlinas en impuestos diferidos.
Por otra parte, IPF comunica a la opinión pública que el próximo 2 de marzo, hará públicos sus resultados corporativos de 2010. Redacción